hombre boina

Uno de los complementos más iconoclastas para decorar la parte superior de nuestra cabeza es sin lugar a dudas la boina.  La boina es ese sombrero de blanda estructura habitualmente sin ala, con forma circular que suele llevarse con cierta inclinación en la cabeza. Sus bordes están ribeteados para poder sujetarse con garantías a nuestra cabeza y en su interior deja un par de centímetros entre el cuero cabelludo y la boina. Los materiales más habituales para confeccionar boinas son la lana de punto, fieltro y telas de gabardina. Este tipo de telas están escogidas para climas fríos.

Esta prenda ha trascendido hasta convertirse en un elemento que en la alta costura tiene gran relevancia y el estilo parisino es buena muestra de ello. Sinónimo de bohemia e intelectualidad, quien no tiene en mente al clásico parisino de bigote, camiseta a rallas, pipa y boina tomando una copa de tinto en una cafetería de Montparnasse. Pero el elemento singular de las boinas es que podemos identificarlas con muchos más estratos y situaciones.

La boina guarda una relación profunda con la estética rústica y rural. Esta relación no es casual, ya que durante largos periodos de tiempo ha sido el complemento indispensable para trabajar en el campo y protegerse de los rayos del sol. Por eso la clásica imagen de pueblo donde los señores pasean por las empedradas calles con el elemento común de la boina con visera es algo bastante típico. Pero las boinas son mucho más que un objeto decorativo de una película de Paco Martinez Soria.

Algunos tipos de boinas

Las boinas militares están hechas habitualmente con un material de franela de lana gruesa que tiene un aspecto más rígido que una boina de punto de lana. Acaba con una visera aplastada hacia abajo y es muy habitual en diferentes fuerzas militares como elemento del uniforme, tanto que algunas unidades se llaman tal y como esta prenda, por ejemplo las boinas verdes, boinas azules, etc…

boina hombre

clásica boina militar

Las boinas redondas son también un clásico. Muy utilizadas en el País Vasco donde se las conoce como txapelas, son totalmente redondas, más grandes de lo habitual y tienen un elemento decorativo en la parte superior. Textos históricos datan su creación en el siglo XVI y podemos encontrar este estilo de boinas en otras regiones geográficas como en Venecia, donde los gondoleros gastan un tipo de boina muy parecido.

A lo largo de la historia, esta prenda ha sido muy simbólica en personajes muy relevantes. Por ejemplo, pensemos en dos grandes protagonistas de su época que se llevan cuatro siglos como son Martín Lutero y el Che Guevara. Ambos en sus correspondientes retratos aparecen con una boina. O la boina parisina, llegada a París procedente de los valles del Pirineo durante la Revolución Francesa en 1789 y que hoy día es parte de la estética de la ciudad. En definitiva, lo interesante de este complemento es como ha logrado encontrar su posición en diferentes tipos de estilos, culturas y tendencias estéticas.

boina hombres

Che Guevara con su clásica boina