Existe una variada gama de tipos de  curtidos para elegir a la hora de confeccionar nuestros productos de cuero de mayor calidad: desde una cartera, monedero o billetero, pasando por bolsos, zapatos y complementos como pulseras.

 

En este post identificaremos que tipos de curtidos hay para que se adapten mejor a nuestros productos ya que, aunque no son excluyentes, cada tipo suele tener un uso específico.

El cuero crudo

 

Es el cuero sin ningún tratamiento para su conservación. Se caracteriza por su rigidez, se quiebra con facilidad. En ocasiones se le echa sal justo después de desollarlo. El proceso de fabricación requiere la limpieza de la piel y la remoción de los cabellos. La piel es raspada, humedecida y estirada a medida que se seca. Entre sus variados usos, el cuero crudo puede ser utilizado para  confeccionar tambores, juguetes para perros, cordeles, crear lazos, sillas de montar, utensilios para la ganadería.

 

Cuero curtido con sesos

 

Consiste en saturar la piel de aceites emulsionados, algunos conseguidos a partir de cerebros de animales. Con este curtido se consigue la piel llamada gamuza.

El curtido con sesos necesita de una dedicación y trabajo mayor para procesarlo. Lo que trabaja es la saturación de las pieles de los animales con aceites extraídos de los sesos de los mismos.

Este tipo de curtido se suele realizar en cueros utilizados para hacer calzados.

 

 

tipos de curtidos

Cuero curtido vegetal

 

Este tipo de piel tiene un tono de color marrón y su textura es suave al tacto aunque delicada. El uso de estos elementos da un tinte de color muy natural, similar a las maderas, favoreciendo estas combinaciones. Se utiliza el tanino y otros ingredientes de origen vegetal, dependiendo de la mezcla de estos y del color original de la piel, el tono puede ser uno u otro. Cuidado durante el procesamiento pues si se moja el cuero se puede arruinar, perdiendo color, manchándose y adquiriendo rigidez. Este tipo de piel suele ser utilizado para la talabartería.

 

tipos de curtidos

Cuero curtido al cromo

 

Este tipo de cuero se produce mediante un método basados en sales y ácidos de cromo. Una de las propiedades de este tipo de piel es su resistencia al agua y su capacidad de asimilar colores con facilidad.

Es el tipo de curtido que más se utiliza, no obstante tiene el hándicap de ser el más contaminante. Suele utilizar pieles como la piel de oveja, de ternero, de cerdo y de ciervo.

 

Curtido de alumbre o aluminio

 

Mediante este proceso de curtido son obtenidas las pieles de mayor claridad. Se crean pieles muy delicadas que se procesan durante el secado mediante el raspaje de sal de aluminio.  Las características principales de estas pieles son una textura muy suave  y su muy alta sensibilidad a la humedad. Debido a esta, pueden estropearse de manera fatal al contacto directo con el agua.

Estos son los curtidos más utilizados. En próximas actualizaciones veremos como se trabaja y cual es el proceso de elaboración de estos materiales. De este modo veremos como se convierten en los productos de artesanía de alto valor que acaban siendo.